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El Castillo Blanco – Orhan Pamuk

Orhan Pamuk - El castillo blanco En el Siglo XVII, un joven occidental aspirante a científico es secuestrado por unas naves turcas durante un viaje y es trasladado a Estambul como esclavo. Este acontecimiento cambia toda su vida, o mas bien, este acontecimiento da forma a su vida, porque todo camino vital está dirigido por pequeñas decisiones, propias o de otros, por casualidades que vistas al cabo del tiempo parecen cambios de rumbo inevitables.

En Estambul es puesto al servicio del Maestro, un turco que desea profundizar en los conocimientos de la civilización y la cultura de “ellos”, los occidentales. Su objetivo es descubrir las diferencias que hay entre “nosotros” y los infieles, incluso en lo más recóndito de la conciencia.

Ambos personajes se parecen físicamente y al cabo del tiempo evolucionan de manera similar. Intercambian sus conocimientos y llevan a cabo proyectos que ya no saben realmente cuánto tienen de cada uno de ellos.

Las preguntas claves son… ¿por qué yo soy yo y tú eres tú? ¿en qué se diferencian ellos de nosotros? ¿tiene sentido la dicotomía Oriente-Occidente?

¿Qué somos cada uno de nosotros? ¿somos algo más que nuestra memoria? ¿Cuando los recuerdos de dos personas se confunden tiene sentido hablar de dos personas distintas?

Esta magnífica novela plantea infinidad de preguntas como éstas, aunque da pocas respuestas, pero tiene la virtud de hacer pensar al lector.

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Poemas – C. P. Cavafis

C P Cavafis - Poemas Cada vez que planeo un viaje, suelo escoger algunos libros relacionados con el país que pasan a formar parte del equipaje. Cuando fuimos a Grecia, nos acompañaron La Ilíada,  la Odisea, El Corazón de Ulises, de Javier Reverte y los Poemas de  Cavafis, el mayor poeta griego. Leer a los autores en su país, sentir sus emociones, nos ayuda a conocer mejor su historia al tiempo que hace el viaje mas bello y dota de sentido a todo aquello que vemos.

Cavafis es un poeta griego, y sin embargo, nació en Alejandría. Hoy podríamos pensar que su nacimiento debería haber marcado su vida, sin embargo, el sentimiento de nacionalidad es tan fuerte en los griegos que no necesitan nacer en Grecia. Basta con pertenecer a una familia griega. Por otra parte, Alejandría, desde su fundación fue una ciudad griega, y Grecia, como nación tiene una existencia muy reciente.

Ítaca es uno de los poemas mas conocidos de Cavafis, en el que nos habla precisamente de que lo importante del viaje no es llegar al final, sino acumular experiencias. Leedlo despacio y os sentiréis como Ulises.

 

Cuando emprendas tu viaje a Itaca
pide que el camino sea largo,
lleno de aventuras, lleno de experiencias.
No temas a los lestrigones ni a los cíclopes
ni al colérico Poseidón,
seres tales jamás hallarás en tu camino,
si tu pensar es elevado, si selecta
es la emoción que toca tu espíritu y tu cuerpo.
Ni a los lestrigones ni a los cíclopes
ni al salvaje Poseidón encontrarás,
si no los llevas dentro de tu alma,
si no los yergue tu alma ante ti.

Pide que el camino sea largo.
Que muchas sean las mañanas de verano
en que llegues -¡con qué placer y alegría!-
a puertos nunca vistos antes.
Detente en los emporios de Fenicia
y hazte con hermosas mercancías,
nácar y coral, ámbar y ébano
y toda suerte de perfumes sensuales,
cuantos más abundantes perfumes sensuales puedas.
Ve a muchas ciudades egipcias
a aprender, a aprender de sus sabios.

Ten siempre a Itaca en tu mente.
Llegar allí es tu destino.
Mas no apresures nunca el viaje.
Mejor que dure muchos años
y atracar, viejo ya, en la isla,
enriquecido de cuanto ganaste en el camino
sin aguantar a que Itaca te enriquezca.

Itaca te brindó tan hermoso viaje.
Sin ella no habrías emprendido el camino.
Pero no tiene ya nada que darte.

Aunque la halles pobre, Itaca no te ha engañado.
Así, sabio como te has vuelto, con tanta experiencia,
entenderás ya qué significan las Itacas.

Conociendo a Jane Austin – Robin Swicord

conociendoajaneauten-cartel Hace unos días al venir de Madrid, en el Talgo, me encontré viendo esta película de la directora Robin  Swicord que realizó en el 2007.

Una película sin demasiadas ambiciones, amena y con un final políticamente correcto. En ella presenta a cinco mujeres  con sus vidas algo en crisis, que deciden formar un club de lectura para comentar las novelas de Jane Austen.

Durante seis meses se van a ir reuniendo y viendo como actúan los personajes de sus novelas, que sobre todo son mujeres de la inglaterra victoriana, como reaccionan ante crisis parecidas a las suyas, de esta forma se van mezclando sus vidas con la de sus novelas, apareciendo miedos, inseguridades, frustraciones, infidelidades…  A lo largo de estos meses estas mujeres van ir despejando dudas sobre sus propias  crisis a través de los personajes de las novelas. Es una película interesante para los que nos gusta leer, y llegar un paso mas allá. analizar lo que leemos, interpretar la intención del autor, discernir los pensamientos, recuerdos y sensaciones que despiertan en nosotros los acontecimientos narrados y los personajes. Es un entretenimiento amable para una mañana de viaje.

La Cuarta Cruzada y el saco de Constantinopla – Jonathan Phillips.

Jonathan Phillips - La Cuarta Cruzada En el mes de Agosto del año 1198, el Papa Inocencio III, nada más ser elegido, dió las instrucciones precisas para que se iniciara la predicación de la 4ª Cruzada, al objeto de que fuerzas de refresco procedentes de Occidente recuperaran los Santos Lugares, que tras el éxito de la 1ª Cruzada y tras varias décadas, habían vuelto a poder de los infieles conducidos por el temible Saladino. Inesperadamente, por diversos motivos, decisiones y errores, la Cruzada, tras un devenir hasta cierto punto errático, terminó, en 1204, por conquistar y saquear salvajemente Constantinopla, la Reina de las Ciudades, la capital del Imperio de Oriente, el compendio de toda la riqueza y todo el refinamiento de la cultura heredada de griegos y romanos, que se había conservado allí un milenio.

Dicho así, parece un hecho claramente injusto y condenable, sin matices, sin embargo Jonathan Phillips nos sumerge con extraordinaria habilidad en el ambiente de ese final del siglo XII y comienzo del XIII, con gran rigor histórico y ciñéndose a las fuentes escritas de uno y otro bando. Nos muestra todos los hechos, las motivaciones y los sentimientos de esos caballeros francos que junto con los marinos venecianos formaron un ejército pequeño pero temible. Una máquina de guerra capaz de conquistar un imperio. Tras leerlo comprende uno mejor que en la vida no hay blancos y negros, sino que todo son zonas grises, que los hechos son condicionados por otros hechos, por la historia y la tradición, por la cultura y por decisiones y errores anteriores que ya no podemos cambiar y que la vida a veces nos lleva por los caminos mas increíbles.

No es una novela histórica, es historia contada como si fuera una novela. Los análisis de las causas y las consecuencias que hace el autor son dignas del mejor analista político actual.

Si te gusta la Historia debes leerlo y si no te gusta la Historia y lo lees, acabará gustándote la Historia.

La carretera – Cormac McCarthy

Cormac McCarthy - La CarreteraEn un mundo asolado por una terrible catástrofe que se adivina con origen en una guerra nuclear, donde el sol hace años que no atraviesa las nubes de ceniza, los pocos seres humanos que han sobrevivido luchan entre ellos por algo tan sencillo como comer.

Con ese fondo, un padre y un hijo viajan por una carretera llevando todas sus pertenencias en un carrito de un supermercado. Es un viaje desesperanzado, sin objetivo, solo importa moverse, solo importa encontrar comida, solo importa ir hacia el sur, buscar el calor.

El lector acompaña a los protagonistas en este viaje, sin llegar a creerse que no haya nada mas que ceniza. Esperando secretamente que tras un recodo de la carretera, al volver una página, se produzca un mínimo suceso que indique que hay una razón para la esperanza. Sin embargo, esa razón la llevan con ellos durante todo el peregrinaje. El fuego que llevan dentro es el amor que los une.

Una novela angustiosa muy bien narrada y que mantiene el interés. El desenlace, que no desvelaré aquí, me parece que no está completamente a la altura, pero es aceptable. Me parecen magistrales los pequeños diálogos entre padre e hijo, casi con monosílabos, sin llegar a formar frases, palabras sueltas que son suficientes para esa comunicación entre esas dos personas de las que no se nos da ni los nombres.